viernes, 2 de octubre de 2015

Descubren dos genes clave de la depresión

Las causas genéticas de la depresión han acompañado siempre al ser humano a lo largo de su evolución, sin embargo, hasta ahora se desconocían los fundamentos biológicos exactos de su vertiente más severa: la depresión clínica. Ahora, un equipo de científicos de China, Dinamarca, Alemania, Japón, Arabia Saudita, Reino Unido y Estados Unidos, coordinados por el experto Jonathan Flint de la Universidad de Oxford (Reino Unido) ha conseguido arrojar algo de luz sobre este trastorno mental tan desconocido y a la vez tan frecuente en nuestra sociedad.
 
Investigaciones anteriores ya habían sugerido que la genética tiene un papel importante sobre el riesgo de sufrir depresión, pero a la hora de presentar datos que confirmen esta hipótesis, los resultados han sido bastante infructuosos en la asociación genética-depresión.
 
Para este estudio, los científicos decidieron partir de un enfoque distinto a los ya investigados, centrándose en 5.303 pacientes chinas que habían sido diagnosticadas con depresión aguda. El examen de estos casos reveló que existían dos áreas cruciales, ubicadas en el cromosoma 10, relacionadas precisamente con el trastorno depresivo agudo. En concreto, una de esas zonas se encuentra cerca de un gen llamado SIRT1 (encargado de la producción de mitocondrias, los pequeños órganos que nutren a la célula de energía) y la otra, es un “intrón” del gen LHPP (que codifica una determinada proteína).
 
A pesar de que este descubrimiento suponeun gran avance para la comprensión de la depresión, los científicos no descartan que haya más genes implicados aún no descubiertos.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Documental de Genetica


Genetica

LA GENÉTICA estudia la forma como las características de los organismos vivos, sean éstas morfológicas, fisiológicas, bioquímicas o conductuales, se transmiten, se generan y se expresan, de una generación a otra, bajo diferentes condiciones ambientales. La genética, pues, intenta explicar cómo se heredan y se modifican las características de los seres vivos, que pueden ser de forma (la altura de una planta, el color de sus semillas, la forma de la flor; etc.), fisiológicas (por ejemplo, la constitución de determinada proteína que lleva a cabo una función específica dentro del cuerpo de un animal), e incluso de comportamiento (en la forma de cortejos antes del apareamiento en ciertos grupos de aves, o la forma de aparearse de los mamíferos, etc.). De esta forma, la genética trata de estudiar cómo estas características pasan de padres a hijos, a nietos, etc., y por qué, a su vez, varían generación tras generación.

TODO TIENE SU HISTORIA. LA GENÉTICA MENDELIANA Esta ciencia se ha desarrollado de manera vertiginosa durante el siglo XX, aunque tiene sus raíces en el siglo XIX, época en que los científicos intentaban contestar las cuestiones relativas a la variación y la herencia. Antes de que la genética existiera como ciencia, principalmente durante la segunda mitad del siglo XIX, la herencia se estudiaba a partir de lo que se llama la hibridización o cruza de organismos entre sí para analizar su descendencia. La hibridología, como se le llamaba a esta disciplina, había sido practicada a gran escala por científicos naturales como Kolreuter entre l760 y 1766, Knight en 1779, Gaertner entre l792 y 1850 y Naudin en 1863. Estos investigadores empleaban el método del tanteo experimental: cruzar dos individuos y analizar su descendencia para obtener datos experimentales acerca de la herencia de ciertas características de los organismos. Este método proporcionó datos importantes acerca de la fertilidad o esterilidad de los híbridos (descendientes), y también datos acerca de la imposibilidad de obtener cruzas fértiles de organismos de diferentes especies (por ejemplo, si se cruza a un perro con una gata, etc.). Sin embargo, no pudieron obtenerse generalizaciones o principios que nos explicaran la herencia; primero, porque estos experimentos trataban con características complejas, lo cual imposibilitaba el análisis detallado y simple, y segundo, hacían falta datos numéricos y pruebas rigurosamente controladas que pudieran facilitar su análisis. Además, estos estudios se hacían al margen de los avances de otras ramas de la biología como la citología (ciencia que estudia a la célula, sus componentes y su comportamiento durante la división celular), y particularmente aquellos hallazgos que identificaban las partículas constitutivas de la célula que se multiplicaban y dividían durante las divisiones celulares, las llamadas cromosomas.

Pero, ¿cuándo surge la genética? La genética surge con los trabajos del monje austríaco Gregor Mendel (1822-1884), quien pasó parte de su vida trabajando con chícharos en su jardín de la abadía de Brno. En esa época, hacia 1866, eran bien conocidos los trabajos del gran naturalista Charles Darwin, quien aportó a la biología la primera teoría que explica cómo han evolucionado los organismos vivos. La intención de Mendel era demostrar; en el terreno experimental, cuál era e origen de las especies, dilema que durante el siglo XIX atrajo la atención de muchos naturalistas del mundo. Sin embargo, Mendel no logró explicar el origen de las especies con sus trabajos, pero sí logró generalizar algunos principios acerca de cómo se heredan los caracteres de los individuos de generación en generación